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La propuesta del mcd en la Jornada de Morelos

junio 8, 2009

Desde hace varias semanas se ha estado discutiendo en diversos periódicos y en menor medida en la televisión y la radio, la anulación del voto; es decir, acudir a las urnas y tachar la boleta para anularlo. Otro tema relacionado con las elecciones es un correo electrónico que se llama el Mínimo Común Denominador (MCD por sus siglas). Ambas propuestas son dignas de análisis y compartirlo con los amables lectores a cuatro semanas de la elección intermedia.Las propuestas del MCD que, como se dijo antes, circulan profusamente en la red, son las siguientes 1. Reducción del número de diputados a 300. Que cada puesto desaparecido de un legislador se convierta, con todas sus prerrogativas en uno nuevo para un científico avocado al tema de la conservación ambiental, alimentación o estudios sobre energía. 2. Disminución de la cámara alta a un solo senador por estado y que esos recursos se les otorguen a las escuelas de educación superior que presenten los mejores programas de investigación en los temas referidos. 3. Cancelación de los seguros médicos privados de legisladores y funcionarios públicos. Que acudan al ISSSTE o que paguen un servicio privado de sus bolsillos, no de los nuestros. Y que el ahorro derivado se destine a becas de posgrado en ciencias. 4. Recorte de la subvención a los partidos políticos a la mitad. Utilizar esos recursos para becas de excelencia para el nivel medio superior de educación técnica. 5. Desaparición de plurinominales en todas las legislaturas. Que los ciudadanos de cada estado decidan a qué destinar los recursos que se ahorren y 6. Limitar a tres las fechas de elecciones para un sexenio. Para disminuir los tiempos de confrontación política y aumentar los tiempos para los acuerdos. La página web de esta organización ciudadana: propuestamcd.wordpress.com

Voto en blanco y mínimo común denominador
Escrito por Cecilia González Arenas   
Lunes, 08 de Junio de 2009 00:00

Nota completa en:

http://lajornadamorelos.com/opinion/articulos/75988?task=view

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6 comentarios

  1. Que buen blog!

    Cómo no lo había encontrado :S

    Prometo leer tus post 🙂

    Saludos!!


  2. Hola:

    Bien, soy uno de los que defienden la anulación del voto intencional como forma de protesta hacia el sistema político cerrado que existe en México: Partidocracia.

    En toda mi vida de votante no he faltado una sola vez a la casilla electoral, he votado por diversos partidos, dependiendo de la circunstancia y el candidato. Pensé que el PAN, como oposición histórica al PRI, podría hacer justo y funcional al país. Me inquietó cuando Diego Fernández de Ceballos, lider de la bancada panista en el Congreso en 1988, en plena tribuna avaló el fraude que llevó a Salinas de Gortari al poder (el video esté en youtube).

    Aún así pensé que con la llegada del PAN a la presidencia empezaríamos un camino, no inmediato, hacia un país justo y funcional para la sociedad. No fue así. Pensé que el surgimiento de la izquierda como segunda fuerza muy cercana al PAN provocaría el cambio que este partido se negó a darnos, y no fue así, sólo pugnas internas y vulgares rebatingas entre las cúpulas del PRD y el PSD.

    Continuamente veo cómo hacen un teatro de competencia y pleitos en tiempos electorales, para después cerrar filas TODOS, tanto en el Congreso como en el gobierno, en decisiones que afectan enormemente el bienestar de los mexicanos en favor de los intereses de las elites políticas y privadas. Ejemplos abundan, diariamente nos enteramos de algo que lo evidencia, pero no pasa a mayores.

    Hoy ya no veo por dónde. Ya no estoy en contra de candidatos o siglas, sino del sistema político disfuncional que tenemos. Mi rechazo lo cristalizo ahora en la anulación del voto, pues votando por alguno legitimo lo que me parece el punto central de la problemática: una estructura de estado cerrada, donde no importa quién quede electo para determinado cargo, esa estructura o lo amolda o lo expulsa, como ya ha ocurrido con algunos políticos.

    Me parecen muy interesantes las propuestas que aquí exponen respecto a dineros y legisladores. He escuchado otras propuestas también interesantes de otros ciudadanos. Pero todo resultará en paliativos menores si no vamos a la raíz podrida de toda esta disfuncionalidad que padecemos: La corrupción y la impunidad. Ese es el cáncer que ha carcomido a México por décadas. Sin atacarlo frontalmente, sin exigir hechos al respecto, no discursos, todo lo que pretendamos construir encima está destinado a desmoronarse. Vayamos ya al origen del problema.

    Por eso este 5 de julio iré, como siempre, a la casilla, para a decirle al sistema: NO CON MI VOTO.

    Saludos…..

    Óscar M.


    • Hola:

      Al pretender que su decisión de no ejercer su derecho a elegir anulando su voto deslegitima la elección. Está asumiendo que su acción vale más, y porque sí, que el sufragio efectivo de otros.
      Y ojo, un voto no ejercido no vale más, y mucho menos anula, los derechos de ciudadanos iguales a usted.

      Sus intenciones pueden partir de una base noble, pero eso no alcanza para pasar por encima de los derechos de otros. En democracia, en libertad, tenemos derecho a diferir. Pero valemos lo mismo unos que otros. Y nuestro voto sólo vale por uno, y un voto anulado simple y sencillamente no se contabiliza. El voto de protesta no otorga metarepresentaciones metaconstitucionales.

      Un voto anulado no desegilitima nada, pero un voto ejercido sí legitima a una representación, porque implica la preservación del derecho de un ciudadano. Y recuerde: el respeto al derecho ajeno es la paz.

      Desde mi punto de vista, “la raíz podrida de toda la disfuncionalidad que padecemos” es: la autoconmiseración.
      Y declinar a nuestro derecho a ejercer el sufragio efectivo es parte de lo mismo.

      Le invito a dudar de sus afirmaciones y a ejercer la autocrítica.

      Saludos cordiales

      Gabriel Glz.

      propuestamcd@yahoo.com.mx


  3. Hola…gracias por sus comentarios Definitivamente estamos en frecuencias diferentes y algunas de sus interpretaciones me parecen sumamente gratuitas, especialmente la que menciona que con la intención de anular el voto pretendo asumir alguna “superioridad” y de pasar por los derechos de otros.

    Descalificar la legitimidad de la opción por ninguno es pasar por los derechos de otros. Anular es votar, forma de elección reconocida en otras democracias, incluso más funcionales que la nuestra.

    Que no esté de acuerdo con esta opción como forma de cambio, perfecto y respetable, pero un intento de psicoanálisis “prêt-à-porter” fuera de lugar y de la discusión, con el fin de emitir prejuicios sobre mí partiendo de un disentimiento, me parece muy lamentable.

    Un voto nulo intencional vale lo que vale. Un voto por algún candidato vale lo que vale. Ni unos más que otros. No condenemos la protesta, no limitemos los caminos para ejercerla de forma pacífica. Recordando, además, que los sistemas sociales y políticos no son sagrados ni inmóviles y que siempre deben de estar abiertos a cambios y ajustes. Si hoy hay ya al menos 10% (encuesta Reforma) de electores que se inclinan por la anulación intencional del voto, si hay un 96% de ciudadanos mexicanos que no confían en los partidos (Encuesta de Gobernación) ambos porcentajes más que suficientes para entrar en el debate correspondiente. El disentimiento y la inconformidad son parte importante de la evolución de las sociedades.

    Siga luchando usted contra la autoconmiseración; yo lo haré contra la corrupción, la impunidad, la falta de mecanismos para la rendición de cuentas y contra la cancelación de un derecho democrático cuando se niega otorgar voz electoral a quienes en esta, u otra elección, no se sienten representados por algún partido o candidato….Y esto ni empezó ni terminará con el 5 de julio.

    Precisamente porque no quiero ser de quienes se conforman con “el menos malo” ni con un sistema de estado que se erige como una fortaleza para sí mismo. Eso a mí no me representa, no puedo otorgarle mi aval. Si lo considera usted un acto de vanidad de mi parte, analice el por qué. Creo que no está en mí la respuesta.

    Le invito a dudar de sus afirmaciones, y sobretodo de los prejuicios, y a ejercer la autocrítica.

    Saludos cordiales.

    Óscar M.

    pd. Mi elocuencia no se compara la de Denise Dresser en “Reporte Índigo” con su video “Anular es votar” por si tiene tiempo e interés en conocerlo.


    • La autoconmiseración y la falta de autocrítica nos tienen donde estamos.

      Lo más fácil es culpar a los políticos de todo. Los ciudadanos mexicanos no somos sólo un dechado de virtudes. Pues de ser así, más allá de nuestros políticos, este país sería el país de las maravillas. Y no lo es.

      El sufragio efectivo sirve como mecanismo para la rendición de cuentas, y es un derecho democrático al cual usted opta por declinar. La Constitución no consagra el derecho a anular el voto, y sí el de elegir a nuestros representantes. Es decir, el anular el voto: no es un derecho. Si acaso una ocurrencia.

      Denisse Dresser como otros tantos opinócratas en los medios, con esto del voto nulo gritan: “al ladrón”. Señalando a los partidos políticos. Cuando debieran sentirse interpelados en primerísima persona.

      Dado que si los ciudadanos mexicanos, entre los que se encuentra un número significativo de jóvenes, optan por el despropósito de cercernar sus derechos a través de la anulación de su sufragio efectivo para expresarse. Es evidente, para cualquiera que quiera verlo, que el cuarto poder, es decir: la opinocracia. No está haciendo su labor (es decir para con nosotros).

      Nuestros medios y nuestros comunicadores (incluida Dresser) no son mucho mejores que nuestros políticos. Nadan en la superficialidad y la mediocridad. En México no hemos tenido nuestra Glasnost por la mera apatía de nuestros periodistas.
      Que tampoco nos rinden cuentas.

      Es típico de una transición que la ciudadanía se desencante. Y que tienda a culpar al nuevo régimen de libertades, y responsabilidades. Pasó en la URSSS, en España, Chile y Haití. Por mencionar algunos lugares.

      Pero ni España estaba mejor con Franco, ni Chile estaba mejor con Pinochet. Aunque la gente, y mucha de ésta joven, lo repitiera en su desencanto.

      Los ciudadanos que somos, con los políticos que tenemos, tenemos que hacer frente a la realidad. No hay más.

      De nueva cuenta, y con la mejor de las intenciones, le invito a dudar de sus afirmaciones y a ejercer la autocrítica.

      Saludos cordiales.

      Gabriel Glz.

      propuestamcd@yahoo.com.mx
      propuestamcd.wordpress.com

      Ps
      Dos libros que me han servido mucho para entender gran parte de lo que ahora le digo son: Posdata de O.Paz y Textos Heréticos de E. Krauze. Como usted con el video de Dresser, me doy ahora la libertad de sugerirle su lectura.



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